Multimedios Nacional
Tecnología

Por qué evitar abrir el refrigerador ante cortes de energía eléctrica

Ante las interrupciones en el suministro eléctrico, mantener cerrada la puerta del refrigerador es la medida más efectiva para preservar la inocuidad de los alimentos.

Redacción Multimedios Nacional
Foto: xataka.com.mx

Durante los cortes de energía eléctrica, ya sean provocados por fallas en la red de la Comisión Federal de Electricidad o por labores de mantenimiento en las instalaciones de los edificios, la conservación de los alimentos se convierte en una prioridad doméstica. La regla de oro recomendada por especialistas es evitar a toda costa la apertura del refrigerador, ya que cada vez que se hace, el aire frío se escapa y es reemplazado por aire a temperatura ambiente, acelerando el proceso de descomposición.

De acuerdo con las guías técnicas de seguridad alimentaria, un refrigerador que permanece cerrado puede mantener los alimentos perecederos en condiciones seguras por un periodo de hasta cuatro horas. En el caso de los congeladores, la capacidad de aislamiento es mayor; si el equipo está lleno, puede conservar la temperatura adecuada hasta por 48 horas, siempre y cuando la puerta se mantenga sellada herméticamente durante todo el incidente.

El riesgo principal ante la falta de electricidad radica en el crecimiento bacteriano acelerado en productos como carnes, lácteos y huevos cuando superan los cuatro grados centígrados. Al perderse la cadena de frío, estos productos pueden volverse un foco de enfermedades transmitidas por alimentos, incluso si al tacto o al olfato no presentan cambios drásticos en su apariencia o textura. La recomendación es priorizar el consumo de alimentos no perecederos mientras se restablece el servicio.

Para quienes habitan en complejos residenciales donde se realizan actualizaciones frecuentes en los medidores o instalaciones eléctricas, es aconsejable mantener paquetes de hielo en el congelador para extender el tiempo de refrigeración pasiva. En caso de que el corte se prolongue más allá de las cuatro horas recomendadas, es fundamental revisar la temperatura de los productos antes de decidir su consumo o desecho, priorizando siempre la salud de los miembros del hogar.

seguridad alimentariaconsejos del hogarcfeprevenciónsalud pública